Publicado:
El portavoz de la Cancillería china subrayó que las relaciones de Pekín y Moscú “no se verán afectadas” por terceros y avanzarán a su propio ritmo.
Como dos grandes potencias, Pekín y Moscú tienen “una fuerte fuerza motriz interna” en sus relaciones y Washington no puede cambiar eso, declaró este jueves el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lin Jian.
“China y Rusia son dos países importantes. Nuestra relación bilateral tiene una fuerte fuerza motriz interna. No se verá afectada por ningún tercero”, expresó durante una rueda de prensa.

“Tanto China como Rusia tienen estrategias de desarrollo y políticas exteriores a largo plazo. Independientemente de cómo cambie el panorama internacional, nuestra relación avanzará a su propio ritmo. El intento estadounidense de sembrar la discordia entre China y Rusia está condenado al fracaso”, recalcó.
El vocero chino comentó así las preocupaciones expresadas por el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, por las relaciones cercanas que mantienen Moscú y Pekín. El alto funcionario norteamericano afirmó a Breitbart News que no cree que la alianza entre Rusia y China “sea buena para la estabilidad mundial, porque ambas son potencias nucleares”.
Rubio también valoró la posibilidad de “alejar” a ambos países, admitiendo que era un escenario poco probable. “No sé si alguna vez lograremos desvincularlos completamente de una relación con los chinos”, señaló.
Actualmente, varias voces están sugiriendo que los esfuerzos de Donald Trump para acabar con el conflicto ucraniano y restablecer los lazos con Moscú son similares al famoso movimiento del expresidente estadounidense Richard Nixon de acercarse a Pekín durante la Guerra Fría, como parte de sus esfuerzos por perjudicar a la Unión Soviética y alejarla de la República Popular China.