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La vocera de la Cancillería rusa señala que los medios controlados por la agencia estadounidense ignoran “aquellas historias, hechos y opiniones que no encajen en la versión de los hechos aprobada en Washington”, como el ataque ucraniano contra un internado civil ruso.
La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ordenó a los denominados medios “independientes” ignorar crímenes como el ataque perpetrado por las Fuerzas Armadas de Ucrania contra un internado civil en la ciudad rusa de Sudzha, en la provincia de Kursk, afirmó este lunes la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova.
La vocera comentó las capturas de pantalla —que se han publicado en la Red recientemente— del ‘Manual sobre la lucha contra la desinformación’ (‘Disinformation Primer’) preparado por la USAID en febrero de 2021. “En esencia, son instrucciones para innumerables consumidores de subvenciones de entre los medios de comunicación y plataformas digitales ‘independientes’ sobre la manipulación de la opinión pública“, escribió la vocera en su canal de Telegram.
Zajárova recuerda que en el pasado “los anglosajones se dedicaron regularmente” a este tipo de asuntos, como, por ejemplo, el proyecto a largo plazo del Ministerio de Asuntos Exteriores británico ‘Undermining Russia’ (‘Debilitar la influencia de Rusia’), que se dio a conocer ampliamente en 2021 a través de las publicaciones del grupo de ‘hackers’ Anonymous.
La alta diplomática precisa que se trataba de “la financiación” o, directamente, de “la compra” masiva de “medios informativos en ruso formalmente independientes, la formación de una red secreta de blogueros influyentes en el segmento de las redes sociales en ruso” con el fin de crear condiciones óptimas para “un cambio de régimen” en Rusia, así como “socavar la influencia rusa” en los países de Europa del Este y Asia Central.
“El silencio estratégico”
En este contexto, Zajárova destaca la existencia de un método activamente utilizado para construir una realidad falsa: el “silencio estratégico”. Bajo este concepto, se entiende “la coordinación por órdenes del patrocinador” para que esos medios ignoren “aquellas historias, hechos y opiniones que no encajen en la versión de los hechos aprobada en Washington”.
Sin embargo, “en el folleto” no se ha elegido un término igual de “pomposo” para designar a la difusión de bulos orquestada por todos estos medios “incorruptibles” e “independientes”, agrega, citando la provocación en Bucha, las “mistificaciones” alrededor de los atentados del Nord Stream, así como las supuestas “incorrectas” elecciones en toda una serie de países.
“Ahora muchas cosas están quedando claras no solo con respecto a las redes de medios que quedaron huérfanas después de la suspensión de los programas de ‘asistencia’ de USAID (especialmente muchos de ellos ‘quedaron afectados’ en Ucrania y Georgia), sino también con respecto a las actividades de respetadas estructuras internacionales”, dijo.
“Por ejemplo, la directora general de la Unesco, [Audrey] Azoulay, no solo silencia los asesinatos de periodistas y corresponsales militares rusos a manos de ‘banderistas’ ucranianos [seguidores del colaborador nazi Stepán Bandera], encubriendo así al régimen criminal de Kiev, sino que también ‘cumple con un régimen de silencio estratégico'”, concluye la vocera.
¿Fin de la USAID?
Anteriormente, el jefe del Departamento de Eficiencia Gubernamental de EE.UU. (DOGE, por sus siglas en inglés), Elon Musk, defendió que la USAID debería ser cerrada, añadiendo que ya había discutido el tema con el presidente del país, Donald Trump.
Musk acusó a la USAID de financiar investigaciones de armas biológicas, incluido un laboratorio relacionado con la propagación del covid-19, y calificó a la agencia de “nido de víboras marxistas radicales de izquierda que odian a EE.UU.”, así como de “organización criminal”, sosteniendo que “es hora de que muera“.